Hoy quiero compartirte pequeños cambios que hice en mi hogar que mejoró mi vida en general.
Muchas veces creemos que cambio significa irnos del país, mudarnos de casa, cambiar de trabajo, pero me gustaría que te hicieras la pregunta ¿un cambio en el exterior hará que mi vida cambie radicalmente?
Definitivamente cuando algo cambia en nuestro exterior vamos a notarlo, vamos a sentir emociones por esos cambios, pero ahora plantéate la pregunta ¿y si cambio yo en mi interior?
¡Ajá! Ahí está la respuesta, ¿cuántas veces pasan cosas en nuestras vidas que la rutina, la mentalidad, nuestro estado emocional ha determinado un resultado final? Creo que concordamos que estas bases hacen que los resultados sean muy diferentes y un cambio que me ayudó a vivir una vida más plena fue cambiarme: mis pensamientos, mis acciones, mis relaciones, mis intenciones y mis espacios.
Estos fueron algunos cambios que hice en mi hogar y en mi vida en general
Mentalidad: este va a ser el paso uno si quieres vivir una vida más llena de propósito, de amor e intención.
Cambiar nuestros espacios a ese santuario que deseamos de descanso, que nos llena de energía, no se construye de la noche a la mañana, es un proceso que se disfruta, romantiza y lo creas a tu tiempo, bajo tus condiciones. Es por eso que nuestra mentalidad es primordial para elegir con sabiduría, con intención y sobre todo desde el amor.
Prioriza los espacios: entender que cualquier lugar en el que me encuentro puede afectarme de matera positiva o negativa mi salud, mi energía y mi estado emocional, es lo que me ayudó a tomar decisiones con respecto a qué lugares y cosas quería cambiar.
Es por esto que el lugar que inicié mis cambios fue mi habitación, el descanso hará que mi mente esté enfocada, mi cuerpo descanse y mi sistema nervioso esté equilibrado. Cambios cómo colores que inviten al descanso y relajación, luz cálida y neutra, no tener televisión, tejidos suaves, de algodón en la cama, difusor con aceite esencial que motive mucho más el descanso, son algunos de los ejemplos que te puedo dar.
La luz es un gran cambio: el tono de luz en los espacios hará que nos sintamos: estimulados, relajados o a gusto. Así que decidí cambiar la tonalidad de la luz en toda mi casa, en todos los lugares de relajación se cambió a luz cálida (3000 K) y dónde necesitaba más concentración y energía, a luz neutra (4000-4500 K), eliminé la luz fría que hace que nos sobre estimulemos.
Cuida tu energía: todos tenemos energía y esa energía nos hace sentir a gusto o nos carga de negatividad, por eso cuando estamos con ciertas personas a veces nos sentimos cargados, con dolor de cabeza y llenos de emociones que no son nuestras. Cuando entendí que esto pasa, empecé a sólo dejar entrar en mi casa a personas que no bajaran mi energía. A mi vida y mi hogar los lleno de amor, y sobre todo los cuido.
Destina espacios para disfrutar: cuando empecé a trabajar mi mentalidad, descubrí que todos tenemos un niño interior y sanar la relación, llenarlo de amor es parte de el trabajo. Por esta razón empecé a dedicar espacios en mi tiempo y en mi hogar para hacer hobbies que amaba de niña.
Limpia y depura espacios: este año estuve trabajando en poner orden los espacios, dedicándole tiempo y sacando todo lo que ya no me sirve. Regalar, donar, botar y vender todo aquello que no usamos hace que nos liberemos de emocionas atadas a objetos, para dar espacio a lo nuevo.
Crea rituales de amor propio: al ir deshaciéndome de cosas que no uso y darle prioridad a los espacios que me llenan de bienestar, me di cuenta que podía crear espacios de amor propio, momentos conmigo. Algunos ejemplos son: ponerme mascarillas relajada en un sillón, leer mientas pongo el difusor con mi aceite esencial favorito, comprarme flores, hacerme masajes en los pies, todas estas acciones hace que me sienta más a gusto conmigo misma y sobre todo en mi hogar.
Así que te invito a transformar tu vida con pequeños cambios en tu hogar y rutinas para vivir una vida más llena de bienestar