Hoy quiero hablarte un poco de mi proceso de transformación y de descubrimiento, sí, de descubrimiento… desde el 2019 vengo trabajando en encontrarme, en conocerme y descubrirme. Ese año sufrí puedo decir que la crisis emocional más fuerte que he sufrido, que me llevó a la depresión, en ese momento trabajaba en un emprendimiento que según yo era lo que había soñado toda mi vida, pero realmente era el inicio de un camino que me llevaría a auto conocerme.
En estos 4 años han sucedido muchas cosas, dentro de esas puedo mencionar algunas: cerré ese emprendimiento que mencioné, he trabajado en mi salud emocional, he hablado abiertamente con mi familia y en mis círculos cercanos de las enfermedades mentales, he trabajado en las creencias que desde pequeña me enseñaron, me he rodeado de personas que me inspiran, me enseñan y me apoyan. Dejé de soñar y desear y pasé a la acción. Me inscribí a una certificación para ser profesora de yoga con el deseo de conocer más de esta práctica. Lo que no me imaginé es que esta certificación me iba a cambiar radicalmente mi forma de pensar y ver la vida. Hice las paces con mi pasado y abracé por completo mi esencia. Quería dejar de ser esa persona que dice a todo ‘’si’’ sin escucharse, quería dejar de estar dónde no era valorada, dónde continuamente sentía que no era un lugar sano para mí, quería por primera vez tener la libertad de decir ‘’no’’ y seguir mi intuición.
No sé si te identificas, pero había estado en lugares y con personas que no quería estar, y por primera vez me estaba escuchando y me sentía libre, sentía que estaba recuperando mi poder, podía decir no. Sentía como si me había quitado ataduras que llevaba por años, que tenía que ser ‘’buena’’, que tenía que ser una persona que cumple y que no decía lo que la lastimaba para no molestar, para no hacer sentir mal a los demás, ¿puedes creerlo? ¡Hoy no puedo creer que me permití eso!
Cuando cierro este emprendimiento que te mencioné al principio estaba pasando por un duelo, había muerto una de las personas que más quiero en mi vida, me sentía sola, con el corazón roto y que no sabía que iba a ser sin trabajo, además, sin esa persona. Después de unos meses, se me ocurrió Atypical, dije claro siempre quise dedicarme al Diseño de Interiores. A ver, te explico, yo estudié Administración de Empresas, trabajé en eso en diferentes empresas, el emprendimiento que tuve fue una tienda y este nuevo emprendimiento era algo totalmente nuevo, pero siempre había soñado con ser diseñadora. Incluso esa parte era la que hacía en la tienda, en mi casa mis amigas me decían “deberías ser diseñadora”. Tenía muchas dudas y siempre me ponía trabas cómo la edad, existía mucho miedo, pero la vida me fue llevando hasta dónde estoy hoy y bueno, mientras trabajaba en el desarrollo de Atypical, pasó la certificación de yoga y pensé en Diseño Holístico.
No quiero pensar que lo que viví fue casualidad, y si vos te sentís identificada en alguna parte de esta historia, creo que es parte de mi misión con Atypical, primero hacerte llegar el mensaje para que sepas que no estás sola, segundo los espacios tanto físicos como los espacios internos (nuestro interior) son claves para vivir bien, por eso vas a leerme y escucharme decir que primero nos habitamos y luego habitamos los espacios. Por último la decisión depende de nosotras, no esperes a que pase un evento significativo en tu vida para que tomes la decisión de evaluar con quién te estas rodeando, o cómo estás viviendo, cómo me pasó a mí. Te recuerdo que hace ya varios años se estudia cómo se relaciona el entorno con cómo nos sentimos, así que todo está conectado, dónde más pasas tiempo y con quién lo pasas influye en tu estado de ánimo.
Yo esperaba una remodelación espectacular en mi casa, pero la remodelación pasó dentro mío y desde eso me siento feliz y plena. Empecé a construir una relación más significativa con mis papás y mi hermano, tengo nuevas amistades que me apoyan y me escuchan, empecé a agradecer todo lo que me rodea, desapareció todo síntoma de insatisfacción, de ansiedad, de que me faltaban cosas, entendí que poco a poco se daría lo que quería.
Espero que leyendo esta historia te inspire a llevar una vida más auténtica, permitiéndote no encajar, a ser diferente. Siendo siempre vos misma, sin omitir una sola parte tuya, que eso te hace única, llena de magia.